Aquí estamos diseñándonos de nuevo familia… días duros pero también bonitos…duros pero sin embargo con su lado agradable…

Estamos en un «popurrí emocional» para cambiar las cosas, moverlas de lado y reciclarlas para ser otros, a si que, ¡vamos a por ello!

Usemos nuestra mejor actitud para quedarnos con el aprendizaje tan inmenso que nos va a llevar esta nueva situación… 

Para  el post  de hoy tenemos a Sandra para alegrarnos el día, es fisio-especialista en suelo pélvico, aquel desconocido para muchas de nosotras.

Yo ya os conté el día de la ponencia, que yo la primera vez que me hice una revisión de esta parte de mi body, fue tras conocerla a Sandra. Yo creía que esa prueba era exclusiva para embarazadas o para aquellas que se querían embarazar, o inclusive para las que llegaban a sufrir incontinencias urinarias…

En fin, ¡yo y mi «pedrada»,ja, ja!

Sandra tiene un «cacho de pedazo de centro» en pleno barrio Salamanca la mar de bello y confortable, tienen diferentes salas donde puedes asistir con tu bebé ya que tiene hasta una sala de juegos para que puedan disfrutar los más peques mientras esperan a ser atendidos o que atiendan a su mamá.

Sandra es una «curranta», hasta llegar donde ha llegado y tener el equipo de profesionales que la acompañan día a día ha tenido que echar más horas que un sereno tanto en formación como en horas de trabajo. En la actualidad no para de formarse ya que es algo que la encanta, es una «workaholic» además de empollona. No sólo trabaja en su centro sino que también da formaciones grupales en diferentes centros médicos públicos y privados de suelo pélvico, preparación al parto, sexualidad y dolor, menstruación, etc.

Os cuento mi experiencia…
Primero me realizó una ecografía abdominoperineal, un poquito de gel en el abdomen para pasar el manípulo de la eco, hasta ahí bien.

Después se puso los guantes y se recreó, me miró bien mirada ¡ja ja ja, hasta el infinito y más allá!  Salí súper contenta, apenas fue molesto, Sandra es delicada y me dio consejos indispensables para mejorar mi suelo pélvico, lo hizo fácil y ameno.

Por eso quise que viniera a la comunidad a enseñarnos y educarnos sobre este tema tan importante para nosotras, ya que las dos coincidíamos en que nuestro aparato reproductor, no se conoce como se debería y esto puede acarrear serios problemas en varios aspectos y no solo en el mal funcionamiento del suelo pélvico.

El taller que nos ofreció Sandra lo llamó «EL PLACER DE LA CONCIENCIA FEMENINA»

Ese día cambié la colocación de mi pequeño y cálido local, pues recordé las palabras de Begoña Baeza (Experta en comunicación y estrategia) del  primer día que asistió a un taller de la comunidad. Le pregunté si había estado cómoda y si le había parecido todo bien, a lo que me respondió: «Todo perfecto, lo único que las sillas las pondría en redondo para poder vernos todas las caras entre nosotras».

¡Y allá que fui! Cambié la ubicación de las sillas y parece que la energía se movió con ellas.

Tuvimos un taller ejemplar, creativo, dinámico, cercano y muy constructivo.

Parecía que estábamos en el salón de nuestra casa, creo que fue el primer taller en el que comenzamos con vino y terminamos con vino, ¡ja ja!

Sandra se llevó sus «juguetes» para mostrarnos mejor donde está colocado cada parte de nuestro aparato reproductor, y para poder visualizar bien, hizo mucho hincapié en que supiéramos el papel que tiene a nivel emocional nuestro aparato reproductor y como a través de él podíamos romper mitos, inseguridades, dolencias y tabúes.

Una experiencia más junto a todas las mujeres que nos acompañan en esta andadura.

Sandra tuvo el detalle de traernos un regalito a cada una de nosotras ¡qué emoción!

Os dejo el link de la web de Fisio-especialistas donde podemos encontrar cada apartado y servicio de este equipo de profesionales y expertos en la mujer.

Gracias a mi equipo Alba Iglesias Prado, Samantha Catalá y Marisa Díaz por cuidar cada detalle y darlo todo como siempre.

Namasté, que paséis unos días de creatividad y luz interna para que este proceso que nos ha tocado vivir se experimente de un modo positivo y audaz.

Hasta la próxima bonitas.